Compasión y presencia: la cura para la culpa a la hora de alimentarnos

He descubierto que una de las cosas de las que más nos culpamos, atacamos y juzgamos es de nuestros hábitos alimenticios. Esto no solo de lo que comemos frente a otros y usamos frases como “tengo años de no comer esto” o “solo una probadita” como también de lo que comemos cuando estamos solos y que además hacemos como si fuera un secreto y nadie puede enterarse. Esto nos lleva a creer que, si nadie sabe o se entera, no cuenta, pero con el tiempo empezamos a desarrollar sentimientos de culpa y ansiedad que nos llevan a tener una relación con la comida y mi cuerpo que podríamos considerar como no sana.  

Estos sentimientos de culpa y ansiedad, consumen mucho de nuestro tiempo, nos restan energía y nos llevan a sentir que nunca hacemos o somos lo suficiente.

Una de las mejores maneras de observar estos patrones y trabajar con la culpa y ansiedad es por medio del mindfulness y la compasión o gentileza que podamos tener con nosotros mismos.

En estos momentos vale la pena conectarnos con nosotros mismos y realmente empezar a observar cómo funciona mi mente. ¿Cómo podemos hacer eso?

  • Observa cuáles son los pensamientos que se repiten en tu mente. Hace esto en momentos difíciles o momentos de culpa o ansiedad. Estos no necesariamente tienen que ver con comida y tu cuerpo, sino que pueden ser respecto a tu valor como persona, el amor que otros puedan darte, si estoy solo o no, si soy un éxito o un fracaso, sobre tu sentido de pertenencia o sobre tus relaciones con otros.
  • Identificar el tipo de culpa. La culpa se puede presentar como un crítico interno o como una voz que te empuja a hacer las cosas.
  • Conectar con tu cuerpo. ¿Cómo se ve la culpa o la ansiedad en tu cuerpo? ¿Estás con los ojos caídos, en una postura inusual, te duele algo en el cuerpo, sentís mariposas en el estómago?

 El primer paso siempre es el de identificación. Aquí realmente no queremos hacer de la comida un villano, sino empezar a observar mi respuesta a estos momentos, observar lo que suelo hacer y decidir si estoy bien con esto o quiero cambiarlo. Si ustedes son de las que se culpan y se ponen ansiosas, cada vez que quieren comer algo, o quieren un snack, propóngase conectar con su cuerpo y ver qué pasa, identificando el sentimiento.

Además las invito a considerar lo siguiente:

  • Evitemos que la culpa y la ansiedad siga creciendo. No hagamos de lo que comemos un secreto o un juicio, ya que eso solo hace que la situación crezca. Tomemos un momento para respirar y observar cómo nos sentimos y ver si realmente tengo hambre, si lo que busco es confort, si me siento sola y busco compañía, si algo más me causo la ansiedad y busco aliviarla con comida, o porque siento que necesito esconder lo que como, etc.
  • Permiso de ser humanos. En este momento es muy importante conectarnos con el sentimiento de humanidad y saber que no soy la única que pasa por esto. Muchas otras personas sufren de ansiedad y culpa. Todos queremos ser amados y amar a otros, todos queremos ser aceptados por otros, y muchos buscamos la comida para lograr ese sentimiento.
  • Permitirme estar presente: Manejemos la situación con curiosidad en lugar de culpa. Permitámonos sentir lo que pasa y observar que pasa en mi mente en estos momentos. Este es el momento ideal para expresar compasión y gentileza hacía mí mismo en lugar de crítica. Es un momento para respirar, y hablarnos como lo haríamos con una amiga. ¿Qué le recomendarías hacer a tu amiga en este momento? ¿Qué crees que una amiga te diría a vos en este momento?

Este puede ser el inicio de una increíble relación de vos misma con tu cuerpo, los alimentos, tu mente y tu esencia. No hay problema en que decidamos comer algunas cosas en la privacidad de nuestro hogar, siempre y cuando, podamos hacerlo de un lugar de compasión y no de culpa y ansiedad. Te toca decidir como querés responder a las situaciones y si querés verlas pasar y que sigan volviendo, o enfrentarlas y verlas como se alejan para siempre.

Si quisieras apoyo en este proceso siempre podes escribirme y agendar una sesión conmigo. De igual manera, no dudes en escribirme con cualquier pregunta a daniela@quierecomovives.com

 

 

Author: Dani Zamora

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